Viernes dando la nota #6: Final Fantasy – Prelude

Final Fantasy VII

Hace algunas semanas, hablé del videojuego que más horas de vida me ha robado jamás en esta entrada. Pues bien, hoy os presento al título que le sigue en mi Top personal de tiempo de juego, Final Fantasy VII, aprovechando que esta semana se ha puesto a la venta en Japón una nueva entrega de esta saga —la decimoquinta, casi nada—.

Corría el otoño de 1997, yo tenía una flamante y novedosa Sony Playstation I —que había logrado comprar al trabajar un mes de verano repartiendo publicidad— y apareció en el mercado un videojuego del que nunca antes había oído hablar, a pesar de que se trataba de su séptima entrega. Me lo recomendó tanta gente que decidí comprarlo. Lo que pasó después fue la crónica de una muerte anunciada. Yo estudiaba por aquel entonces COU, siempre había sacado buenas notas en el instituto —salvo algún pequeño bache— pero ese trimestre invernal ocurrió lo peor. Puedo decir que por culpa de este juego suspendí TODAS las asignaturas del curso. Cosa de la que no me sentí orgulloso entonces —lo conseguí solucionar posteriormente en las recuperaciones— pero que ahora me queda como una anécdota de lo profundo que caló en mí este juego.

Para los que no conozcáis Final Fantasy, cosa que me parece extraña para cualquiera que le gusten un poco los videojuegos, se trata de una saga de juegos de rol que inició en el año 1987 con su primera entrega para NES(la Nintendo de 8 bits de toda la vida). Fue entonces cuando comenzó la leyenda de esta larguísima franquicia, únicamente superada en toda la historia de los videojuegos por las de Mario Bros y Zelda. Final Fantasy I supuso el salvamento y resurgir de la compañía a la que pertenece, Square Enix, que entonces se encontraba prácticamente en bancarrota. A pesar de tener a día de hoy decenas de juegos (como dije, ésta semana se publicó en Japón Final Fantasy XV), todos son autoconclusivos y cuentan historias independientes, cambiando siempre sus protagonistas en cada nueva entrega.

Sin embargo, esta saga de juegos comparte algunas cosas, en especial la que os presento hoy. Durante estos casi treinta años, todos y cada uno de sus títulos —excepto uno, que es mejor olvidarlo por su baja calidad— ha iniciado del mismo modo con lo que se llama Final Fantasy – Prelude, una pieza musical compuesta por Nobuo Uematsu e inspirada en el histórico compositor Johann Sebastian Bach. Cada vez que sale un nuevo título y lo introduces en tu consola/ordenador de la época, esta melodía es lo primero que oyes al cargar el juego. La composición varía de unos títulos a otros, pero la escala ascendente y descendente principal se mantiene a lo largo de los años como símbolo de identidad. Disfrutad de la pieza:



Comentarios de lectores (3)

  1. Muy bueno.Una música fabulosa, MÚSICA con mayúsculas.
    Feliz semana.

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